Ciudad de México, 01 ABR.-La propuesta del Gobierno federal para ampliar las facultades de búsqueda de personas desaparecidas, incluyendo el acceso irrestricto a bases de datos biométricos, desató una nueva confrontación en el Senado entre la mayoría oficialista y la oposición.
Luego de que la secretaria de Seguridad Interna de Estados Unidos, Kristi Noem, reveló que entregó a la presidenta Claudia Sheinbaum una lista de solicitudes en materia de cooperación fronteriza, entre ellas el uso de datos biométricos, la mandataria confirmó que su administración ya trabaja en ese frente. La reacción en México no se hizo esperar.
Desde el Senado, el panista Ricardo Anaya advirtió que la reforma enviada por el Ejecutivo vulnera gravemente las libertades ciudadanas.
“Nos parece gravísimo que, sin controles democráticos, el Gobierno pueda tener acceso a los biométricos, a las bases de datos de absolutamente todas las empresas y organismos, públicos o privados. Lo que tiene el INE, los bancos, Amazon, Mercado Libre, paqueterías. Todo se tendría que entregar al Gobierno”, advirtió.
Aunque reconoció que su bancada está dispuesta a revisar con apertura la iniciativa, subrayó que no permitirán una redacción que, en nombre de la seguridad, permita el espionaje sin límites.
“Esta información, en las manos equivocadas, puede hacer muchísimo daño”, Ricardo Anaya.
La propuesta presidencial plantea modificaciones a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, la Ley General de Población y al Sistema Nacional de Búsqueda de Personas.
Entre los puntos clave se incluye la creación de una Plataforma Única de Identidad con datos biométricos incorporados a la CURP; el acceso de fiscalías y cuerpos de seguridad a los registros del INE; y sanciones de hasta 12 años de prisión a quienes oculten información sobre desapariciones.
Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, defendió la reforma y desestimó los señalamientos opositores.
“Es inconcebible que el Estado mexicano no cuente con esa información. ¿Cómo vamos a localizar a los desaparecidos si no tenemos una base sólida, confiable y unificada?”, Gerardo Fernández Noroña.
Aseguró que la crítica es desproporcionada y denunció que, en el fondo, la oposición no tiene problema en que los datos estén en manos privadas, pero se escandaliza cuando se propone que los gestione el Estado. “¿Qué tiene de discutible que los datos estén en la CURP? Si el problema es el uso perverso, pues entonces desaparezcan la Presidencia”, Gerardo Fernández Noroña.
En conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum aclaró que México actualmente no cuenta con datos biométricos de migrantes, como solicitó Estados Unidos. “Se trabaja, se colabora y se analiza la solicitud, y en la medida de lo posible se coordina para garantizar la seguridad de las y los mexicanos”, afirmó.
La iniciativa fue turnada a las Comisiones Unidas de Gobernación y Estudios Legislativos para su análisis. Fernández Noroña adelantó que el próximo martes podría estar lista para su discusión en el Pleno. Mientras tanto, en el Senado persiste la tensión: la discusión sobre el acceso del Gobierno a la identidad digital de los ciudadanos apenas comienza.