Si alguna vez has considerado solicitar un préstamo, te podrás haber dado cuenta que existe una gran variedad de productos de este tipo y que las condiciones entre uno u otro pueden variar bastante. Por ejemplo, existen los créditos rápidos que entregan instituciones financieras como Creditea o los créditos tradicionales que puedes solicitar en un banco, que a diferencia de los anteriores pueden demorar días, semanas o meses en ser aprobados según el banco o tipo de crédito que sea, ya que generalmente con ellos puedes acceder a mayores montos, por lo que el proceso de revisión es más exhaustivo.

 Dado que la oferta es amplia y son productos que cambian según la realidad de cada cliente, obtener condiciones similares entre una persona u otra puede ser menos sencillo de lo que parece. Es por esto que hemos preparado una guía para poder orientarte sobre qué hacer para obtener las mejores condiciones posibles a la hora de solicitar un préstamo.

Guía para obtener un préstamo con buenas condiciones

1. Compara las condiciones de cada alternativa

Solicitar un préstamo es como comprar un producto caro; es una situación que no se debe tomar a la ligera y que debes pensar bastante antes de tomar una decisión. Es por esto, que como toda compra que significa un gran desembolso de dinero, uno de los pasos más importantes siempre será cotizar. Evaluar las alternativas que ofrece el mercado y poner atención en cómo varían los costes, beneficios y garantías de una oferta a otra. Si es necesario crea un cuadro comparativo con las fortalezas y debilidades de cada uno.

2. Ten un conocimiento acabado de tu salud financiera

Luego de cotizar y evaluar las condiciones generales que ofrezca cada alternativa y reduzcas la lista de opciones, te tocará negociar con cada una de ellas para poder obtener las mejores condiciones posibles dentro de sus posibilidades. Para poder hacer esto es muy importante que estés informado sobre tu condición actual en términos de salud financiera, ya que son estas las variables que evaluarán las instituciones para ofrecerte unas condiciones  u otras. En otras palabras, debes saber cómo es tu liquidez, cuál es el límite de tu capacidad de pago, debes tener claridad del riesgo que representan, etc. No puedes negociar las comisiones, plazos, montos o demás condiciones con las entidades financieras si no conoces tu realidad.

3. Ofrece garantías de pago

Cuando los bancos o entidades financieras prestan dinero a alguien necesitan tener la seguridad de que les será devuelto. Depende de cuan riesgoso determinen ellos que signifique realizar este préstamo es que darán unas condiciones u otras.

Para reducir la probabilidad de riesgo y demostrarle al banco que eres una persona a la que es seguro prestarle dinero, es que debes demostrar que tienes garantías de pago. Esto quiere decir que debes darle razones al banco que le comprueben que te será más factible pagar. Una de las principales garantías de pago es contar con un trabajo con contrato indefinido; esto le demuestra al banco que a pesar de no contar hoy con el dinero, tienes ingresos futuros asegurados con los que pagar. Otra garantía de pego es demostrar un bajo o nulo nivel de deudas; de nada sirve demostrar ingresos futuros si a la vez tienes deudas preexistentes que consumen esos ingresos. Por último, si cuentas con ahorros o inversiones siempre serán un buen respaldo adicional para mejorar tu imagen para con los bancos o instituciones financieras.

4. No solicites préstamos con plazos demasiado largos

Muchas veces nos podemos ver tentados a solicitar un préstamo a un largo periodo de tiempo con el fin de disminuir el monto de las cuotas mensuales. Si bien suena lógico hacer esto para disminuir la carga mensual, hay que poner mucha atención a las consecuencias que esto trae a largo plazo. Si bien de esta forma reducimos el valor de la cuota, mientras más largo el tiempo en que nos demoremos en devolver lo prestado, más altas serán las tasas de interés que tendremos que pagar. Siempre debemos buscar un equilibrio entre cuota mensual y plazo de pago. Si prestas atención a estos consejos deberías poder manejarte de forma segura en la negociación de tu préstamo. Siempre recuerda que estos son herramientas que te deben ayudar a conseguir objetivos, pero que no deben significar cargas para tus finanzas en un futuro.

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