REDUCE FMI a 2.1% estimación de PIB para México en 2022

AFP

Washington DC, Estados Unidos(11 octubre 2022).- El Fondo Monetario Internacional redujo este martes la proyección de crecimiento para México en 0.3 puntos porcentuales, a 2.1 por ciento este año y mantuvo en 1.2 por ciento la de 2023.

La nueva tasa de crecimiento prevista para 2022 resulta del impacto que tendrá en la economía mexicana la mayor desaceleración de Estados Unidos, así como el efecto de una menor capacidad de compra de los hogares y empresas por la escalada de los precios.

El FMI considera que México resistirá la profunda desaceleración económica de su principal socio comercial, que este año alcanzará un avance de 1.6 por ciento en el PIB, respecto al 2.3 por ciento que calculaban en julio. Y 2023 podría ser más difícil todavía con un crecimiento de la economía estadounidense de apenas 1 por ciento.

Vislumbra recesión mundial

El organismo advirtió que la economía global se acerca un poco más a la recesión, en la que caerán varios países desarrollados en 2023, por la inflación y el impacto de la guerra en Ucrania.

El FMI mantuvo la previsión de crecimiento mundial para 2022 en 3.2 por ciento, un porcentaje que ya cambió en tres ocasiones este año, pero bajó por cuarta vez sus expectativas para 2023, ahora a 2.7 por ciento (0.2 puntos porcentuales menos que lo pronosticado en julio).

Se trata del crecimiento «más débil desde 2001, con la excepción de la crisis financiera mundial y la fase aguda de la pandemia de Covid-19, y refleja una desaceleración significativa de las economías más grandes», Estados Unidos, Europa y China, por diferentes razones, especifica la institución.

Porque la economía global, que se recuperaba lentamente de los efectos de la pandemia y afrontaba problemas logísticos en muchos sectores, tiene que lidiar con shocks en cadena.

«Los impactos de este año reabrirán las heridas económicas que solo se curaron parcialmente después de la pandemia», dijo el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, en un blog que acompaña a las perspectivas.

Más de un tercio de la economía mundial se encamina a una contracción el próximo año, y las tres principales economías (Estados Unidos, la Unión Europea y China) seguirán estancadas, advirtió.

«Lo peor está por venir y muchas personas percibirán 2023 como una recesión», dijo Gourinchas.

La principal dificultad es la inflación, que afecta a las economías desarrolladas pero todavía más a los países emergentes y en desarrollo, en los que alcanzará un promedio de 8.8 por ciento a finales de año (0.5 puntos porcentuales más respecto a las previsiones de julio).

La situación no es mejor en la zona euro pese a que el crecimiento será de 3.1 por ciento en 2022, mejor de lo esperado en julio (0.5 puntos porcentuales más). Y es que en 2023 rozará la recesión, con un crecimiento del 0.5 por ciento (-0.7 puntos porcentuales respecto a las previsiones de julio).

Y para algunos Estados miembros, como Alemania e Italia, la recesión parece inevitable con caídas de 0.3 y 0.2 por ciento, respectivamente, mientras que Francia se libra por poco, con un crecimiento del 0.7 por ciento, al igual que el Reino Unido, excluido de la UE, con un 0.3 por ciento. Mejor suerte corre España, que crecerá 1.2 por ciento.

Países emergentes

Para China, la segunda economía mundial, 2022 será su peor año en más de cuatro décadas con la excepción del embate de la pandemia en 2020, con un crecimiento previsto de solo 3.2 por ciento, que subirá en 2023 a 4.4 por ciento.

Se debe a los continuos confinamientos provocados por la política de tolerancia cero frente al Covid-19 en varias ciudades, incluido el eje económico, Shanghai.

Pese a este contexto global sombrío, algunas regiones mejoran.

Es el caso de Rusia, cuya economía soporta el peso de las sanciones que le impusieron sobre todo Estados Unidos y la Unión Europea por haber invadido Ucrania. Este año experimentará una contracción del 3.4 por ciento (mejor que la prevista en julio).

Rusia será, sin embargo, la única economía del G20, que se reunirá el miércoles en Washington, que sufra una recesión este año.

También mejoran las previsiones para América Latina y el Caribe, con un crecimiento del 3.5 por ciento (un alza de 0.5 puntos porcentuales) debido a una actividad más fuerte de lo esperado en el primer semestre, aunque bajan para 2023 a 1.7 por ciento a medida que «se debilita el crecimiento en países socios, las condiciones financieras se endurecen y los precios de las materias primas se moderan».

Para Brasil, en plena campaña para el balotaje presidencial del 30 de octubre, el FMI vaticina un crecimiento de 2.8 por ciento para 2022 (1.1 puntos porcentuales más respecto a la previsión de julio) y de 1 por ciento en 2023 (-0.1 puntos porcentuales).

A nivel global, el futuro sigue siendo incierto y las previsiones, sobre todo para 2023, sólo son válidas si «las expectativas de inflación a largo plazo se mantienen estables» y el endurecimiento de las políticas monetarias «no induce a una recesión generalizada y ajustes desordenados en los mercados financieros globales».

El efecto de 2022 se sentirá a largo plazo, como dijo el jueves la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva: «Para 2026, esto representará una pérdida de 4 billones de dólares para la economía mundial».

Lo único positivo de un informe que rezuma preocupación es la previsión de que la inflación irá cayendo a partir de finales de este año hasta situarse en el último trimestre de 2023 a un nivel comparable al de 2021, de 4.7 por ciento.

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