Urge conciencia vial
En Chiapas circulan más de 300 mil motocicletas, pero solo la mitad de ellas cumple con la ley: están debidamente emplacadas. La cifra, revelada por Gabriel Alejandro Guerrero Ramírez, jefe de la Unidad de Capacitación y Proximidad Social de la Guardia Estatal Vial Preventiva, no es solo un dato estadístico: es un síntoma de un problema más profundo que amenaza la seguridad en nuestras calles.
Que más de 150 mil motocicletas rueden sin placas refleja un rezago grave en la cultura vial y un descuido generalizado de las normas básicas de convivencia en el tránsito. No se trata únicamente de un papeleo pendiente; hablamos de vehículos cuya circulación sin control contribuye a accidentes, conflictos y un ambiente de impunidad en la vía pública.
Guerrero señala que tanto automovilistas como motociclistas carecen de conciencia sobre sus deberes. Esa falta de responsabilidad individual se traduce en riesgos diarios para todos: peatones, conductores y motociclistas comparten el mismo espacio sin una base mínima de respeto y educación vial. Cada choque, cada infracción, cada accidente es consecuencia de esa indiferencia.
La solución no puede limitarse a sancionar; requiere una reestructuración del reglamento vial y, sobre todo, un refuerzo sustancial en la educación ciudadana sobre movilidad. Asumir la responsabilidad de respetar las normas no es solo un acto de civismo: es una necesidad para garantizar que las calles sean seguras para todos.
Chiapas necesita un cambio de mentalidad en el tránsito. Hasta que los ciudadanos comprendan que la circulación ordenada y responsable es un deber colectivo, la mitad de nuestras motos seguirá rodando sin placas y, con ellas, el riesgo seguirá al acecho.












