Mario Gutiérrez Vega
2 de enero de 2026 | México
En la recta final del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la red conocida como “El Clan” habría mantenido el control de la venta de balasto para la construcción del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, además de recibir atención preferencial por parte de la banca de desarrollo, de acuerdo con una investigación periodística.
El medio Latinus reveló en exclusiva nuevos audios y documentos que exponen la presunta operación y el esquema de negocios que, según la investigación, fue encabezado por Andy y Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hijos del expresidente, en acuerdos con empresas constructoras de las líneas férreas del proyecto federal.
En los audios difundidos se escucha a Amílcar Olán, señalado como amigo cercano y operador de los hijos de López Obrador, establecer los precios del balasto, así como los términos de los acuerdos comerciales. Los documentos, por su parte, detallan las ganancias millonarias y los beneficios obtenidos por esta red.
De acuerdo con la investigación, hacia el cierre del sexenio, Amílcar Olán también habría recibido asesoría para incorporarse como beneficiario del programa “Cadenas Productivas” de Nacional Financiera (Nafin), institución bancaria del Estado destinada a apoyar a micro, pequeñas y medianas empresas.
Estas revelaciones se dan en un contexto marcado por el reciente accidente ferroviario ocurrido en la Línea Z del Tren Interoceánico, donde el pasado domingo un tren descarriló, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y alrededor de 100 lesionadas.
Latinus ha documentado previamente que la supervisión de la construcción de dicha línea ferroviaria estuvo vinculada a Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hecho que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia y los controles en uno de los proyectos emblemáticos del sexenio anterior.












