Javier Domínguez
10 de febrero de 2026
Tuxtla Gutiérrez.- El Nuncio Apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, señaló que es indispensable el respaldo de las autoridades civiles para garantizar la seguridad de sacerdotes, religiosas y agentes de pastoral que realizan su labor en regiones del país afectadas por la violencia del crimen organizado.
El representante de la Santa Sede explicó que, aunque cada obispo es responsable directo de la atención pastoral en su diócesis, la Iglesia mantiene un acompañamiento permanente desde el Vaticano, a través de organismos de formación y análisis de la realidad social.
Al referirse a las llamadas “zonas rojas”, reconoció que el trabajo eclesial enfrenta retos constantes, pues la situación de seguridad varía entre regiones e incluso ha provocado el desplazamiento de comunidades enteras.
“La realidad no es uniforme; en algunos lugares la tensión aumenta y en otros disminuye, por lo que es necesario un monitoreo permanente en cada diócesis y parroquia”, indicó.
Spiteri subrayó que la prioridad es garantizar que el personal eclesiástico pueda desempeñar libremente su misión de servicio, permitiendo a las comunidades acceder a los sacramentos, la oración y el acompañamiento espiritual.
Finalmente, enfatizó que, además de la fe, resulta fundamental la coordinación con las autoridades de seguridad pública para que sacerdotes y agentes de pastoral puedan trasladarse y atender a la población con mayores condiciones de protección en las regiones más afectadas por la violencia.












