Consideró que Morena y sus militantes deben ser ejemplo ante la ciudadanía
Agencia Reforma
Ciudad de México.– El coordinador de los diputados federales de Morena, Ricardo Monreal, expresó su preocupación por la adquisición de camionetas de lujo, con un valor superior a los tres millones de pesos, que recientemente estrenaron ministros de la llamada “Corte del Pueblo”, al considerar que estos actos contradicen los principios de austeridad del movimiento.
“Me preocupa porque nuestra filosofía como movimiento contradice ese tipo de actos y, evidentemente, frente a la población nos critican y nos cuestionan, y la gente que lo hace tiene razón”, afirmó Monreal en entrevista.
El legislador sostuvo que Morena, así como sus afiliados y simpatizantes, deben ser un ejemplo ante la sociedad, aunque reconoció que no siempre se cumple con ese ideal. “Tenemos que ser ejemplo, aunque no siempre lo somos, pues nos excedemos y abusamos, e incluso violamos lo que nosotros construimos como doctrina filosófica; pero el 99 por ciento de los militantes y simpatizantes cumple con ese ideario político, y es el uno por ciento el que distorsiona todo”, señaló.
Al ser cuestionado sobre si los ministros deberían reconsiderar la compra de las camionetas, Monreal evitó pronunciarse de manera directa. “Es un asunto de ellos. No me quiero meter con otro Poder, porque no quiero que se metan conmigo; pero ellos tendrán que reflexionar. Es una autorreflexión y una corrección también”, puntualizó.
Reforma electoral, con tiempos ajustados
En otro tema, el líder parlamentario reconoció que los tiempos para la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentran “ajustados”, y subrayó que sin el respaldo de los partidos aliados, como el PT y el Partido Verde, no será posible que avance.
“Tenemos hasta febrero, hasta la segunda semana de febrero, para recibir la iniciativa. Los tiempos se nos ajustan, pero ese es nuestro plazo. Ojalá que el entendimiento entre PT, Verde y Morena llegue a un feliz término”, indicó.
Monreal admitió que el paso de los días incrementa la presión política. “Sí mete presión. Cada día que pasa la presión aumenta, pero tenemos como límite la segunda semana de febrero. Sin nuestros aliados no hay posibilidades de sacar adelante la reforma constitucional”, concluyó.












