Javier Domínguez
20 de enero de 2026. Tuxtla Gutiérrez.- La migración ya no puede interpretarse únicamente como un fenómeno social o económico: también se ha convertido en una fuerza que redefine territorios, presiona recursos y amplifica los efectos del cambio climático, advirtió la doctora Deysi Ofelmina Jerez Ramírez, investigadora del Instituto de Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH.
En entrevista, la especialista explicó que su análisis multidisciplinario integra procesos físicos —como la sismicidad— con dinámicas sociales críticas, especialmente la movilidad humana, en un estado como Chiapas, al que considera un “laboratorio natural” para este tipo de estudios.
“La migración tiene diferentes niveles, intensidades y causas multidimensionales”, expuso.
“Si a factores como la pobreza le sumamos procesos ambientales que obligan a las personas a moverse, los impactos son profundos tanto en el sitio de salida como en el de llegada”.












