Seguridad y justicia: la deuda pendiente en Chiapas
La reciente desaparición de siete personas en la carretera de Chiapas, incluyendo a un menor de 12 años, ha puesto de manifiesto la creciente crisis de seguridad en nuestro estado. Familiares de los desaparecidos han expresado su desesperación y exigido planes de búsqueda efectivos, resaltando la falta de respuesta oportuna por parte de las autoridades.
En un intento por obtener apoyo, un grupo de madres buscadoras de Chiapas acudió al Senado de la República. Lamentablemente, solo fueron recibidas por representantes de los partidos PRI y PAN, evidenciando una preocupante indiferencia de otros sectores políticos hacia esta problemática.
Mientras tanto, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha lanzado la Estrategia Nacional «Vive Saludable, Vive Feliz», enfocada en promover hábitos saludables entre la niñez chiapaneca. Si bien estas iniciativas son loables y necesarias, no deben desviar la atención de la urgente necesidad de abordar la crisis de seguridad que afecta a nuestras comunidades.
Es imperativo que las autoridades estatales y federales prioricen la seguridad y la justicia, atendiendo con prontitud y sensibilidad las demandas de las familias afectadas por desapariciones. La confianza de la ciudadanía en sus instituciones depende de acciones concretas y comprometidas que garanticen el bienestar y la protección de todos los chiapanecos.